miércoles, 29 de abril de 2009

escribir

Imágenes mentales que forman las siluetas de miles de personajes que habitan mi cabeza, como un gran libro lleno de damiselas, caballeros y dragones, que hacen fila día tras día con la esperanza de ser elegidos, para hacer parte de un segmento de realidad, de un pedazo de papel, o una milésima de historia.
Millones de mundos que inundan mi cerebro con emociones de experiencias no realizadas, descargas de energías, que amenazan a mis neuronas con engañarlas y transportarlas a un mundo de fantasía, que se hila poco apoco con la realidad y la modifican, es un ir y venir de mundo en mundo, en busca de esos personajes que tientan a mi imaginación para hacerse presentes.
Así es escribir como un imán que atrae a cuanto pensamiento se posa en ti, una poderosa fuerza que te vuelve un radar de sensaciones , de palabras, de sentimientos, de historias , haciendo que todo lo que te compone se filtre a través de tus sentidos , una total mezcla de ilusiones, represiones, deseos, amores y odios, decepciones y anhelos un río caudaloso que s e lleva cuanto hay por delante.
Y si tus personajes se revelan, y si se hacen presentes y si, y si todo cambia y se hace real, quedaras inmortalizada en la historia por los siglos de los siglos… hasta que el olvido se trague tus palabras, hasta que tus historias las consuma el tiempo