martes, 1 de febrero de 2011

sky

Quiero montarme en una nube helado de chocolate con mora, ir a navegar por un mar de recuerdos y experiencias compartidas, anclarme en lo más profundo de tus sueños y acompañarte noche a noche a tocar canciones al lado de una fogata, ver otra vez esa misma luna de todos los días, con cara de queso, sentir el frió a 18 grados y rogar por un abrazo, quiero zambullirme en una piscina de caramelo y café, y poner una pantalla gigante con una película que nunca voy a saber de que se trata, déjame recolectar un poco más de estrellas para la próxima vez que las quieras contar, y no olvides echarle los chips de chocolate al pozo de mis deseos, por favor lava los zapatos que sabes que si están sucios no vas a poder volar, te espero en el puerto de otra parte.... no olvides las galletas, los te amos y las gérberas.

  La noche se vuelve cómplice de las palabras reprimidas, salen las  emociones a esas que les da miedo la luz, se exaltan los sentidos y las represiones se acuesta a dormir , a esta hora se salen los te amo atrancados en la garganta, atascados por falta de aire, o de valentía, el cuerpo se llena de adrenalina y se apagan las luces de la racionalidad, a esta hora todos son cómplices de las palabras suspicaces, los besos perdidos y los abrazos que van mas allá de lo permitido, a esta hora el ambiente se llena de humo, de toxinas de lujuria, el cerebro se apaga, se entra en un trance onírico donde todo se vale, y los pensamientos salen transformados en palabras, sin límites, sin medidas, sin restricciones...todo es tan simple cuando el mundo duerme, todo es tan fácil cuando no hay que pensar en el oído que escucha lo que no va para él , la mirada acusadora o la boca cizañosa, todo es tan simple cuando el silencio aparece, y se pueden escuchar los sentimientos, sus gritos, sus quejidos , sus reclamos, un poco mas de aire, un poco mas de fuego, un poco más de exaltación , excitación, descontrol, fuera los limites, fuera la cordura. llega la noche cómplice de la falta de elocuencia, cómplice de nosotros, cómplice de mis palabras y lo que el sol desvanece con tanta luz...