domingo, 27 de julio de 2014

Desconocidos

De esos que andan por ahí, en la calle, que me miran, me hablan,  me escriben, pero no saben nada de mi, desconocidos que regalan rosas ignorando que odio ese tipo de flor,  que timbran una y otra vez... Una llamada perdida, dos, cinco y si, al final contesto, evidentemente no saben lo poco que disfruto hablando por teléfono y sigo ahí, vomitando palabras de mala gana por no ser descortés, tratando de terminar la conversación. 
Desconocidos gracias a los cuales hace algunos días  un reloj cuelga de mi muñeca, lo he mirado varias veces para arreglarlo, para acomodarlo,  para ajustarlo, hasta para pensar que se ve bonito, pero jamás para ver la hora... otra de esas cosas que no saben los desconocidos, no me gustan los relojes, no me gusta su tic-tac contando cada minuto perdido o ganado. 

Desconocidos que me ofrecen  café, whiskey,  ginebra, con los que he visto películas de comedia rosa y hasta comido papás con sal, en fin, en eso se basa construir de nuevo, empezar a disfrutar lo impensable, compartir, hasta cambiar, quizás algún día se conviertan en conocidos...o sigan perdidos como decorado que habla.



lunes, 21 de julio de 2014

Estés o no



"Negar una historia no la hace inexistente.
Tú y yo tuvimos una historia.
Fugaz, pero finalmente una historia.
Con momentos inolvidables, versos dedicados y besos repartidos.
Te guste, o no.
Me guste, o no.
Estés o no."
M. Sierra Villanueva

lunes, 17 de marzo de 2014

10 años y todavía duele

Esa noche las cosas transcurrían como de costumbre, todo estaba en su lugar, como debía ser, el ventilador ya estaba encendido, la luz apagada, y el beso acostumbrado rodó por mi mejilla, nunca pensé que algo así pudiera llegar tan pronto, y cambiarme la vida para siempre; esa noche, vi como su cuerpo se paralizaba ante mis ojos, en su rostro había una sonrisa ingenua y genuina, que estaba en cualquier parte menos conmigo, una frase incoherente y extraña salió de su boca, y su mirada apuntaba a todos lados y a ninguno, no supe qué hacer, no sabía qué sucedía, toda esa situación fue tan inesperada, empecé a gritar, a pedir ayuda, mi papá y mi hermana llegaron acudiendo a mi llamado, le pregunté, ¿qué le pasa papá, qué le pasa a mi mamá? él la tomó de las manos y la llevó hasta la cama, los ojos de mi mamá miraban en todas las direcciones, como buscando respuestas, respuestas que ninguno de nosotros teníamos, la ambulancia no tardó en llegar, yo estaba caminando detrás de ella, rogándole, suplicándole que no se muriera, que no me dejara sola.

Otra vez esa horrible enfermedad que los médicos tranquilamente llaman cáncer apareció, retumbó en mis oídos, pero de una manera más agresiva, más dura, su nombre ahora era metástasis, mi mamá no había podido ganar la batalla y su cuerpo se estaba consumiendo poco a poco sin que ella siquiera lo notara.

Quince días después de estar en el hospital mi mamá pudo volver a casa, yo ya sabía cual iba a ser el final de esa horrible pesadilla, cinco, seis meses, ese era el plazo, el tiempo pasó y el cuerpo de mamá se fue deteriorando, fue cediendo, ella luchó, peleó como nunca, se apegó a la vida pero la batalla ya estaba perdida.

Su mirada nunca perdió ese brillo especial, ese toque de amor puro. Una mañana su aliento se apagó, su cuerpo se enfrió y su corazón lentamente dejó de latir...
…unos días más tarde yo estaba en medio del mar, en una pequeña embarcación, abrí la bolsa y las cenizas empezaron a salir, el viento cambió de dirección y fue hacia mí como si fuera un último abrazo, un último adiós, el viento las lanzó contra el azul océano y se fueron al fondo del mar, el brillo en los ojos de mi mamá quedó grabado en mi memoria para siempre, y ese toque de amor puro que tenía todo lo que ella hacía quedará reservado en mis mejores recuerdos para el resto de mi vida.


domingo, 28 de julio de 2013

Soledad

Bienvenida de nuevo a mi vida querida soledad, supongo que me estabas esperando para decirme lo mucho que me extrañabas, ya ves... aquí estoy de nuevo tras de ti, bajo tu sombra, aferrada a los recuerdos vacios, espero no haberte dejado por mucho tiempo para que la ausencia cause olvido.

martes, 16 de julio de 2013

La música suena mejor con vos



vos... es que la música suena mejor cuando la adorna una de tus risas, si esa, la que comienza a cada ladito de tu boca, puede derretirme, deshacerme, magia para mis oídos, como disfruto la melodía que emana de tus labios... suena mejor con vos porque cada canción dentro de tu lista de reproducción tiene un significado, un momento lleno de sentido, son letras cargada de vos, de vos y todos esos acordes que te componen, me sorprende la capacidad del tiempo para contraerse en tu compañía, nunca es suficiente pasar horas, días enteros envueltos en nosotros mismos, el mundo sigue su marcha mientras estamos detenidos, flotando en humores cálidos, imprimiendo música sobre nuestros cuerpos, esa que suena, arrecia el ritmo, nos excita y vuelve a comenzar dos, tres veces, mientras se extinguen las ganas de moverse, de despegarse del otro,  todo queda reducido a miradas cargadas de sentimientos y suspiros. todo queda reducido a al deseo de que te quedes para siempre.

martes, 11 de septiembre de 2012

Soy montañera


Veo todos los días mientras camino, calles desconocidas y gente con cara de limón, me pregunto que pasará por sus mentes, en que momento los días grises de esta ciudad, se convirtieron en gente gris, sin sonrisas, sin saludos, solo son cuerpos que vagan de un lado a otro, inexpresivos, inmutables, los miro y por momentos me contagio de su letargo pero es justo cuando me doy cuenta que no pertenezco aquí  y me declaro felizmente montañera, aunque a veces piense que soy mas ñera que monta, y me siento un arcoíris en medio de la tormenta, con el poder de sacudirlos, de revivirlos, aunque ellos se rehúsen ,queriendo  borrar el mas mínimo rastro de sonrisa. 

viernes, 2 de diciembre de 2011

La vida es una sopa de años





La vida es una sopa de años, que  se va calentando poco a poco, al principio no tienes más que un gran recipiente con agua y uno que otro pedacito de tomate flotando, le metes las manos, balbuceas en ella, haces burbujas, la revuelves, la tomas y la devuelves, mientras tu mami, trata de metértela nuevamente en la boca con esa cuchara de osito que tanto te gusta, con  los años, le pones a tu sopa todo lo que vas encontrando por ahí, pelusas, tierra, pelos, hasta lombrices y va tomando un poco más de color, aun necesitas ayuda para revolverla y  está tan fría que no llega a ser ni un mal gazpacho, pasan meses y tu sopa ya tienen sus primeros crayones, un libro, plastilina y la lonchera de animalitos que te compro tu papá para tu primer día de escuela, también tiene las lágrimas que derramaste ese día, un poquito de mocos  y muchos gritos, ha adquirido más textura, ya no es tan transparente como al principio.
A tu sopa le han caído poquiticos de otra sopas, como aquel día en que ese amigo tuyo que es  tan, o aun más flaco y débil que tú, te ayudo a defenderte de ese gordo grandulón al que todos le tienen miedo, con los días a tu sopa se le han añadido nuevos ingredientes, ya tiene letras, sumas, restas y hasta divisiones con fraccionarios, tiene una pizca de 1, 2, 3 por mi y toda la barra, tiene Boy, pasto de las salidas a la finca, un pimentón que te encontraste mientras esculcabas las cosas de tu hermana en busca de su diario.
Tu sopa tiene más esencia y una que otra mariposa que se ha salido de tu estómago en un mar de suspiros, tiene un sabor dulcecito como a chocolate que destilaste de tu primer beso, un amargo de ese trago de cerveza que te robaste del vaso de tu tío o quizás lo echaste sin darte cuenta el día que esa niña que te gustaba, te dijo que no, ahora tiene un poco de sabor a limón, mango biche, obleas y solteritas, tu sopa se empieza a tornar más viva, y ese  tono transparente que antes tenía se ha convertido en un rojo brillante, lleno de energía, dudas y sueños, tu sopa luce más como un chile con carne, le haz agregado, picante, uno que otro placer, y una película porno que te presto el amigo de tu amigo, hace días te diste cuenta que a tu sopa no le sienta bien el cigarrillo, los sabores ahumados no son lo tuyo, es más te dan ganas de vomitar y te ahogan. A tu sopa, por estos últimos días  se le han metido varios regaños, estás cansado de escuchar a tu mamá discutir porque la dejas fuera de la nevera después de las 2 de la mañana y además de todo le das tantas vueltas y Vodka que al otro día amanece convertida en fríjoles borrachos, por primera vez, tu sopa comienza a sacar unas burbujitas que suenan a latidos de corazón y por fin has conocido ese esencia mágica que no encontrabas en ningún supermercado, a tu sopa se le suman largas conversaciones telefónicas, llenas de diminutivos y miel,  ha conocido el amor y hierve con más fuerza que nunca, está llena de amigos, y experiencias compartidas, las papas criollas y el colegio se deshicieron, junto con tus juegos de infancia, se convirtieron es sustancia, en logros conseguidos, tienes que revolverla continuamente para que no se peguen los cientos de documentos que tu universidad ha dejado en ella, tu sopa aprendió a trasnochar, a tomar redbull, y aguardiente, conoce el saborcito que dejan los celos y el desamor, tiene arroz con habichuelas, mucha salsa, y hasta reggaeton, tu sopa, tiene lágrimas, mordiscos, ilusiones y decepciones, es espesa, apasionada, con volumen, música y poemas de amor, tu sopa se sigue cocinando a fuego lento, mientras tu sigues caminando y a tu paso vas consiguiendo más ingredientes que le den textura y la llenen de sabor, porque aunque tiene infinidad de componentes y recuerdos aun le faltan muchos años para estar lista.



                                                                                       Natali Echverri
                                                                                 Septiembre de 2010