La noche se vuelve cómplice de las palabras reprimidas, salen las emociones a esas que les da miedo la
luz, se exaltan los sentidos y las represiones se acuesta a dormir , a esta
hora se salen los te amo atrancados en la garganta, atascados por falta de aire,
o de valentía, el cuerpo se llena
de adrenalina y se apagan las luces de la racionalidad,
a esta hora todos son cómplices de las palabras suspicaces, los besos
perdidos y los abrazos que van mas allá de lo permitido, a esta hora el
ambiente se llena de humo, de toxinas de lujuria, el cerebro se apaga, se entra
en un trance onírico donde todo se vale, y los pensamientos
salen transformados en palabras, sin límites, sin medidas, sin restricciones...todo
es tan simple cuando el mundo duerme,
todo es tan fácil cuando no hay que pensar en el oído que
escucha lo que no va para él , la mirada acusadora o la boca cizañosa, todo es tan simple cuando el
silencio aparece, y se pueden escuchar los sentimientos, sus gritos, sus
quejidos , sus reclamos, un poco mas de aire, un poco mas de fuego, un poco más
de exaltación , excitación, descontrol, fuera los limites, fuera
la cordura. llega la noche cómplice de la falta de elocuencia, cómplice de nosotros, cómplice de mis palabras y lo que el sol desvanece con
tanta luz...
martes, 1 de febrero de 2011
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